2 de Febrero de 1878: los friulanos sientan las bases de la Capital del Chaco

Posted by CANTO PATRIA on 12:36 p. m.

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño evoca este 2 de febrero la gesta de las 39 familias que, partiendo de Udine, en la llanura del Véneto, en el Nordeste de Italia, sentaron las bases sociales y culturales de lo que hoy es la capital del Chaco. 

En la etapa de expansión del sistema capitalista, en su etapa imperialista, en Europa, sacudida por sucesivas crisis económicas, y recorrida por profundas luchas sociales, había excedente de población, ávida de poblar nuevas tierras en busca de mejores condiciones de vida, sobre todo los provenientes de las castigadas áreas rurales. 

Nuestro país, en ese período, luego de décadas de guerras civiles y profunda fragmentación social, lograba consolidar el Estado-Nación, a través de una serie de transformaciones económicas y políticas. A partir de su rol como país agro- exportador que le cupo en la división internacional del trabajo, necesitaba grandes contingentes de mano de obra para trabajar las tierras, que estaban siendo despojadas a los pueblos originarios, sobre todo en Patagonia y Chaco. 

Al extender la frontera agropecuaria, millones de hombres y mujeres, vinieron a ocupar ese espacio. Pero no todos tuvieron la misma suerte de ser propietarios de la tierra que trabajaban. Desde 1870 en adelante, el Chaco comenzó a sentir la presencia de las tropas de frontera que tenían como objetivo desocupar las tierras de indígenas, y allanar de esta manera el terreno para recibir a los hombres que llegaban, allende los mares, a trabajar las mismas. 

No fueron tiempos fáciles para las 200 personas que desembarcaron a orillas del Río Negro, en proximidades de lo que antes había sido la Reducción de San Fernando. En el marco de la Ley 817, de Inmigración, en su mayoría campesinos, los habitantes del Friuli, se establecieron en terreno que tuvieron que limpiar a fuerza de hachas y machetes. 

La derrotada población indígena, y los antiguos hacheros criollos del monte chaqueño, pobladores de obrajes forestales ya existentes, fueron los vecinos con quienes estos esforzados italianos, debieron convivir, creando las bases fundacionales del primitivo Territorio del Chaco. 

Fueron épocas de diferencias, de pactos de convivencia, de hostilidades de los últimos malones, pero en medio de esa diversidad cultural fueron creando una comunidad colectiva con intereses comunes. Supieron, los recién llegados, conservar ritos y costumbres, pero junto a los aportes de los pobladores que ya existían, supieron crear un mosaico de manifestaciones culturales, que es una de las mayores riquezas que caracteriza al Chaco contemporáneo.